25.11.12

Tarta Piratas del Caribe : La Perla Negra - Pirates of the Caribbean Black Pearl cake

Tarta Perla Negra de Piratas del Caribe - Black Pearl cake
¡Buenas! Seguro que no os esperabáis un post tan pronto. Resulta que me he encontrado con un ratito libre y, ya que os he tenido tan abandonados este mes, he decidido escribir unas líneas.

detalles, detalles y más detalles
Si en el anterior post os hablaba de lo que me gusta y de lo que no me gusta hacer, de la diferencia entre lo difícil y lo laborioso y del "orden en el caos", aquí tenéis un ejemplo de lo que para mí es el proyecto ideal. Se junta todo:

  • El tema es perfecto. ¿A quién no le gustan los piratas? 
  • La dificultad es media (mayor en cuanto a la estructura de la tarta). 
  • La decoración permite bastantes licencias. (Vamos, que se puede hacer prácticamente lo que a uno le dé la gana.)
  • La gama de colores es bastante limitada, como a mí me gusta.
  • Permite tantos detalles como se quiera (aunque se quedaron muchos en el tintero), que añaden a la espectacularidad del producto final.
  • ¡Va de PIRATAS!
¡Qué emoción cuando se me propuso hacer esta tarta! Tema: Piratas del Caribe - Tarta: La Perla Negra. ¡Otro proyecto tachado de la lista! Contaba además con esa ventaja, que al igual que la tarta "Dragón Azul",  ya tenía claro cuánto me gustaría hacerla y tenía bastantes imágenes recopiladas. Me basé en ésta imagen fundamentalmente:

la Perla Negra de las pelis

Antes de comenzar con el "making of", voy a hablar un poco de la planificación y el diseño de la tarta. En primer lugar, darle las gracias a Jano, que resultó ser un experto en todo lo relacionado con temas navales, y que me ahorró horas de investigación en esta primera etapa resolviendo tanto dudas técnicas como aportando ideas y haciendo sugerencias.

En segundo lugar, sé que no he sido fiel a las proporciones y que faltan elementos esenciales. La tarta es más ancha que el barco real porque, al igual que en la tarta Mate, se trata de una tarta y tiene que haber bizcocho. La tarta medía de largo unos 45 cm y salían unas 20 porciones. Para sacar 20 raciones y mantener las proporciones calculo que hubiese tenido que medir unos 60 cm de largo. En cuanto a los mástiles, el más alto medía unos 55 cm y no debería haber excedido los 40 cm. El motivo de que los hiciera tan altos es que si no, o las velas hubiesen tapado muchos detalles de cubierta, o hubiese tenido que hacer las velas más pequeñas o haber dejado la vela mayor sin desplegar. También para evitar ocultar detalles de cubierta suprimí tanto los flechastes como el foque, que es la vela triangular que va sobre el bauprés, el mástil sobre el mascarón de proa. Todo ello formaba parte del diseño original. (¡Hay que ver lo que he aprendido de barcos!)

Por último, el mascarón de proa no se corresponde con el de la Perla Negra. La razón es que quise que se centrara la atención en él al mirar el barco de frente. Si os fijáis, de haberlo hecho proporcional al resto del barco hubiese quedado muy pequeño. Hubiese sido una reproducción exacta pero poco vistosa. Empecé por modelarlo el doble de grande de lo que debía ser pero pesaba demasiado y, al fijarlo, entre el peso de la figura y el peso de las alas, se deformó la proa. Cambié la figura para tapar el destrozo.

Ahora os voy a mostrar a grandes rasgos las distintas etapas en la elaboración de esta tarta. Como siempre, faltan pasos. Es imposible que documente cada avance en una tarta de este tamaño y de diseño tan laborioso ya que no la hubiese acabado a tiempo. Calculo que tardé unas 50 horas de principio a fin a lo largo de 3 días , sin contar con el trabajo sobre el papel que se llevó a cabo con anterioridad. Creo que de repetirla, podría ahorrar unas 10 horas de resolución de problemas, imprevistos y métodos fallidos (el problema con el mascarón, el montaje del timón, el montaje de los mástiles, etc). Aún así, son muchas horas. Tomar fotos cada dos por tres hubiese supuesto unas tres horas más debido al cambio de ritmo y la pérdida de concentración que supone cada interrupción.

Empecé con dos bizcochos rectangulares de 35 x 25 cm. Tanto la proa como la popa son RKT. En otras ocasiones he preparado el RKT antes de empezar con el bizcocho. Esta vez no era posible porque no hubiesen encajado las dos piezas. Las tallé después de tallar el bizcocho. Si pincháis sobre la imágen la veréis más grande. Como podéis observar, di una primera capa de buttercream al bizcocho y lo dejé enfriar. Después uní las dos piezas de RKT clavándolas con tres palillos de pincho moruno partidos por la mitad. Por último di una segunda capa de buttercream al conjunto para disimular las uniones y a la nevera a enfriar otra vez.


antes y después, ya sobre la base
La base estaba ya pintada y seca. Lo hice el día anterior. Por lo general, monto la tarta sobre la base prácticamente al final, cuando la tarta está casi acabada y a falta de algún detalle. En este caso decidí decorar la tarta sobre la base por miedo a que se desmontara o se deformara al trasladarla. Para evitar que se manchara (de buttercream, pintura o lo que fuera) corté cuatro trozos de papel de hornear y los coloqué dos a lo largo y dos a lo ancho dejando un rectángulo libre de papel en el centro para poder extraerlo al final. Puse un pegote de buttercream ahí y monté la tarta encima.

Lo siguiente que hice fue cubrir con fondant y dar textura de madera a la pieza entera. Para evitar que se secara y, por tanto, endureciera el fondant mientras trabajaba sobre un lado del barco, cubrí la cubierta y el lado opuesto con film. Ya me ha ocurrido tardar más de lo previsto en un lado de un proyecto y al ir a trabajar en el lado opuesto, que éste ya se hubiera endurecido y que se rajara el fondant al ejercer presión. Está claro que de los errores se aprende. Esta vez no me ocurrió.

progresando adecuadamente
Comencé a dar textura con una esteca. Abandoné este método enseguida porque no conseguía líneas rectas ni separaciones uniformes. En su lugar, utilicé la tapa del recipiente de aluminio en que preparé el RKT. Es uno de esos como en los que te venden los pollos asados, que la parte exterior de la tapa es de cartón y la interior es de no sé qué material pero evidentemente apto para estar en contacto con alimentos. El recipiente que utilicé era rectangular así que doblé la tapa a lo largo y comencé a marcar. Creo que el resultado fue óptimo.

En esta última imagen se ve el estado de la tarta con bastantes detalles añadidos. A estas alturas más o menos empecé a trabajar en los mástiles que estaban montados del día anterior pero sin forrar. No lo hice con anterioridad porque tenía intención de utilizar el mismo color de fondant que en el barco, que no es marrón tal cual se saca del paquete. Aunque en las imágenes no se aprecia, el del barco es una mezcla de marrón, negro y blanco. Las barandillas son de un marrón más claro.

También fue a estas alturas cuando empecé a preparar los detalles que debían encajar en la tarta:  la escalera, las barandillas, los cañones, los ventanales del camarote de popa, etc.

Cuando hube terminado, me tomé un descansito para evaluar el progreso. Iba con retraso pero estaba contenta con lo que había logrado hasta el momento. A estas alturas parecía claro que mucho iba a tener que meter la pata para que no quedara bien la tarta. Donde más posibilidades tenía de estropearla era en la proa, la zona más frágil de la estructura. Además de no estar apoyada, tendría que soportar el peso del mascarón y habría que atravesarla con un palillo de pincho moruno que haría de bauprés. Y así fue, me cargué la proa al montar el mascarón como ya os he adelantado. Afortunadamente, el diseño de esta tarta permite ciertas licencias como es cambiar una figura por otra sin destrozar el conjunto.


En la siguiente imagen os muestro la proa "pre-destrozo". No es totalmente simétrica pero tampoco me preocupaba ya que al estar el mascarón en el centro, no quedaría tan evidente. Por cierto, aunque una vez más en las imágenes no se aprecia, tanto el mascarón como las barandillas de la proa eran de un precioso gris verdoso "Estatua de la Libertad" que conseguí mezclando fondant blanco con una pizca de negro y otra de verde cactus. Si os fijáis, veréis el agujerito por donde el bauprés atravesará la proa. También se ve la "costura" del fondant, que quedará cubierta por el mascarón. Al fondo se ven los farolillos aún sin terminar.


Lo siguiente fue modelar la primera versión del mascarón con las alitas y todo y dejarlo secando. Aquí ya empecé a intuir que no serviría. Aún así, lo puse a secar y no quise pensar más en elloy me fui a dormir.

Al día siguiente estaba deseando empezar a pintar. Sabía que no era buena idea hasta que hubiese fijado el mascarón pero no lo lo pude resistir. Primero añadí las sombras en negro con el aerógrafo. Mientras se secaba el barco, di una capa fina de negro a las velas. También las dejé secando.

Aproveché este tiempo para terminar las ventanas del camarote, que ya había pintado de amarillo. Las rejas están hechas con royal icing negro y la boquilla nº 1. A secar.

Ahora damos un salto en el tiempo y os muestro el barco a medio pintar y con la segunda versión del mascarón ya montado. Os podéis imaginar el ataque de nervios que me entró cuando vi que la primera versión no sólo no servía sino que además se había cargado la barandilla de la proa, que corría peligro de desmoronarse por completo.  Evidentemente de esto no hay fotos, no porque no quiera enseñarlas sino porque lo último que tenía en la cabeza en aquel momento era la cámara.

mascarón "cubre-pifias"
Estupendo, el nuevo mascarón cubre todos los desperfectos. El único problema es que no está seco, detalle que no tuve en cuenta cuando me decidí a pintarlo y me encontré con la desagradable sorpresa de que algunos mechones (pocos por suerte) se desprendían. Utilicé pegamento comestible para volver a fijarlos que reaccionó con la pintura que ya había aplicado variando notablemente el color. No fue tan grave porque se pudo disimular la mayor parte. Lo que no, parece hecho a propósito.

El tema del mascaroncito de las narices me retrasó considerablemente. Mientras se secaba lo que ya estaba hecho, terminé los mástiles y las velas. Por cierto, adivinad qué se me había olvidado. Pues sí, ¡la bandera pirata! A quien se le cuente ... Igualito que con la Kitty sin bigotes. No logro entender por qué sigo repitiendo los mismos fallos. La bandera estaba en el boceto inicial, en el boceto final e incluso en los planos improvisados que dibujé para sacar la plantilla. Veréis que hay muchas fotos en que no aparece la bandera. Al no estar completamente seca no quise arriesgarme a que se rompiera. Fue transportada en una cajita individual para ser insertada en el último momento. ¿Cuándo aprenderé? Hay detalles que ... bueno, vale, y luego hay detalles imprescindibles. ¿Dónde se ha visto un barco pirata sin bandera? En fin, lo de siempre.














Damos otro salto en el tiempo. Ya está hecha la bandera y secando y se me ha pasado el mosqueo. He terminado de pintar y de disimular las zonas del pelo donde era más evidente el cambio de color. Llega el momento de insertar los mástiles. Sin novedad. Doy los últimos toques con el pincel y retiro el papel de hornear que protegía la base. ¡Alegría! ¡Está acabada! (salvo por la bandera que está secando) Pero claro, siempre tiene que haber algo. En algún momento, no sé cuál, han caído dos gotitas de agua sobre la base que por lo demás estaba perfecta. Ni me planteé intentar cubrirlo. Estoy segura de que el remedio hubiese sido peor que la enfermedad. Aunque objetivamente a penas se notaban, se me iban los ojos constantemente. Para la próxima, pegaré los bordes del papel a la parte inferior de la base e intentaré cubrir el papel de hornear con film.

Os voy a mostrar otra versión de la "Perla Negra". Esta tarta es de Charm City Cakes. Así me hubiera gustado pintar esta tarta. Se me ha olvidado comentar antes que, por petición expresa del cumpleañero, el negro no debía predominar. Estoy encantada con el resultado pero estaría aún más contenta de haber pintado así la tarta.

Perla Negra versión Charm City Cakes

El pase de diapositivas es bastante extenso y del estilo del de la "tarta McQueen". Hay unas 3000 fotos en las que podéis ver el progreso casi desde el principio. Echad un vistazo aunque sólo sea por el tiempo que he dedicado a montarlo, anda. Si no os animáis pero queréis ver alguna imagen más aquí hay un mini album.

Una vez más, cualquier comentario, crítica, alabanza, duda, sugerencia, etc. es bienvenida. Para eso está el recuadrito titulado " Comentarios ". Ya sabéis.

Pues ya está. Como siempre, os dejo algunas fotos de la tarta terminada y el pase de diapositivas.
Saludos,
Laura








         



























21.11.12

Tarta Pocoyó - Pocoyo Cake


¡Hola a todos!
Hace tiempo que no escribo pero es que, como siempre, he estado muy ocupada.

Hoy os traigo una tarta infantil con figuritas. No es mi estilo habitual y he aprendido bastante. Quedé muy contenta con el resultado (de hecho, me sorprendió) pero no es lo que tenía en mente. Me resultó más difícil de lo previsto por las características que yo entiendo que debe tener una tarta infantil . Una vez más, lo que comento es mi opinión, cómo creo yo que debe ser una tarta infantil.

El diseño:

Lo que más me gusta es hacer tartas asimétricas, desordenadas, incluso caóticas. Así veo las tartas de Pesadilla o la del dragón, donde puedo ir añadiendo al diseño o variándolo sobre la marcha. Me resulta más fácil hacer una tarta de ese estilo que una como ésta.
Pajaroto

Las tartas infantiles son de un diseño más sencillo, ordenado, simétrico por lo que hay que ceñirse al boceto inicial que debe haberse planificado cuidadosamente para evitar que sobren o falten elementos y, sobre todo, que haya cierta continuidad.  Este es el mayor "pero" que le encuentro a esta tarta. Si comparáis la parte de delante con la de detrás veréis que parecen dos tartas diferentes.

La parte de delante da el efecto que buscaba, sencillez y orden. Quizá le faltó una nube entre la ballena y el pulpo, pero sólo eso.

La parte de detrás quedó más desordenada, incluso amontonada.

Pocoyo
¿Cómo se podría haber evitado?

Una solución posible hubiese sido  incluir menos figuras o haberlas hecho más pequeñas. Las figuras las modelé con antelación, empezando por Pocoyo, y del tamaño que consideré óptimo. Más pequeñas no hubiesen resultado tan llamativas, especialmente para los críos. Suprimí a Loula, el perrito, que debía estar junto a Pocoyo porque ya no cabía. Me dio pena, especialmente después de haberlo modelado, pero si no, hubiese tenido que quitar la tartita y los regalos, que son lo que hacen que sea una tarta de cumpleaños.

La única solución adecuada hubiese sido hacer la zona de playa más amplia y haber achicado la de mar. Conclusión: existía un fallo en el diseño ya sobre el papel. ¿Por qué? Buscaba simetría. Quise dividir la base por la mitad, y esto fue un error.

Para la próxima ya sé que tendré que planificar más cuidadosamente la disposición de los elementos que vaya a incluir y dar prioridad a  la continuidad del diseño antes que a la simetría. Además, aunque a mis hijos les pareció estupendo que Loula sobrara, perdí tiempo innecesariamente modelándolo, otra desventaja de cometer errores sobre el papel.

El color:

Pienso que en una tarta infantil deben predominar o colores primarios o tonos pastel y evitar negros y grises. Esta tarta me resultó complicada porque ni me gusta ni estoy acostrumbrada a combinar tantísimos colores.  No tiene nada que ver con la tarta de Mario, donde predominan los primarios con algún elemento blanco o verde. Aquí hay azul,amarillo y rojo pero además rosa, naranja, verde, marrón ... Aunque me costó,creo que aquí sí acerté.

Las figuras:
Pato
Al incluir figuras en una tarta infantil, puede tratarse de personajes inventados o conocidos. Si son inventados, vale todo. Desde mi punto de vista, el problema surge cuando son conocidos. Opino que si se está modelando a un personaje en concreto no es suficiente con que sea reconocible sino que debe ser una representación fiel. A ver si me sé explicar. No es lo mismo modelar a un pato amarillo que modelar a "Pato" ni modelar un pajaroto turquesa gordo que a "Pajaroto".

Mi fuerte no es el modelado de figuras con lo cual esto constituyó una dificultad añadida a la elaboración de este diseño. No basta con acertar en las proporciones y el color, además hay que tener en cuenta la postura, expresión... de cada personaje, que son lo que transmiten su personalidad.

Estaréis pensando : ¡ni que estuviera esculpiendo a la Venus de Milo! Pues posiblemente me resultara bastante más fácil reproducir a la Venus de Milo en arcilla que a Elly en pasta de azúcar. ¡Ojo! No quiero decir que sea más fácil sino que, por mis habilidades, conocimientos y experiencia concreta,  a mí en particular me resultaría más fácil (aunque evidentemente mucho más laborioso).

Loula
Como dije en mi primer post, he tenido mil hobbys diferentes a lo largo de mi vida. He trabajado con carboncillo, lápices, pasteles, ceras, acuarelas, óleo, aerógrafo, tinta china... pero también he hecho grabados y litografías. He trabajado con arcilla, pasta de papel, pasta de sal... pero también he trabajado decoupage, talla en madera y collage de todo tipo. Tengo amplios conocimientos teóricos y prácticos de gran variedad de disciplinas pero siempre ha sido por gusto, han sido hobbys, por lo tanto siempre he hecho lo que me ha apeticido en ese momento y siempre he tratado temas que me gustaban. Aunque la decoración de tartas es mi último hobby y voy aprendiendo sobre la marcha, aplico todo tipo de técnicas que ya conozco sobradamente a este nuevo medio.  (De ahí que la manga pastelera "no sea  mi amiga". Nos acabamos de conocer y no nos caemos especialmente bien.)

¡Caos, desorden, asimetría!
Esto os lo cuento para que entendáis lo que constituye una "dificultad" para mí. Cualquier tema que no me guste o que simplemente no me llame particularmente la atención ya constituye una dificultad. De ahí que me resultara mucho más difícil hacer la tarta Porsche que la de Alien o la del dragón. En cuanto al color, que creo que es mi fuerte tanto en lo teórico como en lo práctico en cualquier medio, ¡qué difícil me resulta plantearme un trabajo donde predomine el rosa, el naranja o el amarillo! Por último, me resulta difícil todo lo que no permita cierto "desorden en el orden". Os doy un ejemplo. Con lápices o carboncillo, me resulta más fácil representar un sauce llorón que un abeto, una rosa que una margarita, Notre Dame que el Empire State Building. Si lo trasladamos a las tartas, las de Pesadilla me resultan mucho más fáciles (aunque también más laboriosas) que esta.

Ahora os voy a mostrar las tres tartas en las que me inspiré para crear la mía. En este caso digo inspirado que no basado ni copiado ya que el diseño de esta tarta es original. Os parecerá a simple vista que no tienen nada que ver más que los personajes pero si os fijáis bien, encontraréis que tienen bastantes cosas en común.

por The Bunny Baker
por Megasilvita
por Dolce Lui

Además, utilicé este poster de Pocoyo y unas 3000 imágenes más:


¡Vaya rollo que os he metido hoy! Voy a ir acabando ya, aunque me ha parecido importante diferenciar lo difícil (que es subjetivo) de lo laborioso y resaltar la importancia de diseñar y planificar el trabajo cuidadosamente sobre el papel. Un trabajo difícil puede no ser realizable o no resultar como se esperaba mientras que el trabajo laborioso sólo requiere dedicarle el tiempo necesario. Dedicar tiempo suficiente al diseño y planificación del proyecto es fundamental ya que a la larga puede acabar ahorrándonos tiempo y evitar que cometamos errores difícilmente solucionables una vez comenzado.

Os dejo más fotos y ya incluiré el pase de diapositivas.

Un saludo,
Laura



















3.11.12

Tarta Pesadilla antes de Navidad (otra) - Nightmare before Christmas cake


Pues sí, otra tarta de Pesadilla con pocas novedades que reportar.

El diseño es el mismo de las anteriores versiones de la tarta, que parece gustar. La diferencia principal es la colina espiral que está modelada sobre un soporte de RKT, en lugar de un tercer piso. Esta tarta tenía que ser más pequeña por el número de invitados. Inicialmente iba a ser para unas 20 personas pero me pareció que quedaría pequeña y poco vistosa así que hice los bizcochos más altos. Estimo que finalmente saldrían de 30 a 40 porciones.

La colina espiral sufrió un accidente el mismo día de la fiesta, se partió la parte superior como a 2 cm de donde va pegada la luna, que es dónde acaba el soporte de RKT y empieza la espiral como tal. No tengo fotos porque ni se me ocurrió en pleno tabardillo. Afortunadamente se pudo retrasar la hora de entrega. Estaba claro que se podía reparar (de hecho, no se aprecia), lo que no estaba tan claro es que diera tiempo a que secara suficientemente como para no volver a desprenderse y que secara la pintura.

Utilicé fondant negro y di una capa de brillo lavanda, igual que en la base. La pintura es de la marca Americolor y se llama "Lavender Sheen".  El azul que aparece en la tarta es brillo azul de esta misma marca sobre fondant blanco.

Las calabazas son de mazapán, como siempre. En esta ocasión añadí CMC a la pasta para evitar que quedaran tan achatadas. No dió mal resultado y estaban ricas pero no hay forma de que queden bien las caras. Utilizo claras pasteurizadas para hacer la pasta, que es donde añadí el colorante. Esto fue un acierto ya que el color quedó homogéneo y no hizo falta amasar demasiado para que se incorporara. Como el mazapán es bastante pastoso y no tan pesado como el fondant, fue posible dejarlas clavadas en la valla. El fondant se hubiera deslizado.

La figura de Jack fue complicada como siempre. Como está "en los huesos" existe riesgo de que se parta cualquiera de sus extremidades, al igual que las manos. Le modelé con una semana de antelación pero aún así, era muy frágil. Parece ser que el pobre se "desmembró" camino de la celebración pero pudo ser reparado.


En esta foto aparece la lata de cerveza no por error, sino para que os hagáis una idea del tamaño de la tarta.


Estrenaré diseño para la próxima tarta de Pesadilla. Ya es hora de cambiar un poco. No me malinterpretéis, me gusta mucho como quedan estas tartas pero es que la peli da para tanto que limitarme a hacer siempre básicamente la misma tarta no me parece.

No sé qué más contar. Os dejo unas imágenes y el pase de diapositivas.
Saludos,
Laura